Somos Ludmila y Alan, dueños de Weys indumentaria, y esta es nuestra historia con la marca🔗

 

Cada uno tenía trabajos totalmente distintos y ajenos a este rubro, hasta que la pandemia nos frenó de golpe. 

Con 19 años, sin poder trabajar y con ganas de salir adelante, empezamos a vender ropa y a hacer envíos para quienes sí tenían que salir a laburar.

 

Lo que empezó como una solución momentánea se convirtió en un proyecto que creció más rápido de lo que imaginábamos.

 

Cuando todo volvió a la normalidad, el emprendimiento ya estaba encaminadísimo. Tanto, que decidimos dejar nuestros trabajos y apostar al 100% por WEYS. Sumamos amigos al equipo, el proyecto creció y muy rápido nos quedó chica la casa: pasamos a nuestro primer showroom, y menos de un año después, a otro showroom todavía más grande.

 

Fue ahí donde empezamos a definir nuestro propio estilo. Sentíamos que WEYS tenía identidad, que no era “ropa” y ya: la gente se sentía identificada con el estilo que elegíamos, ese toque urbano que se ve en cada baggy, en cada hoodie, en cada outfit.

 

El crecimiento no frenó. En menos de un año llegó el primer local. Seis meses después, la segunda sucursal. Y hoy, llevando todo lo que aprendimos desde aquel primer envío en plena pandemia, abrimos esta página online para seguir llegando a todos lados, como el primer día, pero con el triple de pasión, trayectoria y estilo.

 

WEYS es eso: una historia de empezar de cero, de arriesgarse, de confiar, de crear una marca con identidad propia y de seguir creciendo sin perder la esencia.